07 de febrero de 2012
Situación actual: Inicio → Noticias → Cultura → CONCIERTOS COMO ESTE DEBERÍA RECETARLOS LA SEGURIDAD SOCIAL
Noticias
CONCIERTOS COMO ESTE DEBERÍA RECETARLOS LA SEGURIDAD SOCIAL
Aún tenemos la duda de si los poquitos que estábamos la noche del pasado jueves en el Teatro Cervantes eramos los que teníamos que estar, o si por el contrario debemos lamentarnos una vez más de la anestesia permanente que la gran mayoría de nuestra población padece respecto de la cultura, los actos y conciertos que se organizan en Arahal. A lo mejor el problema es que son gratuitos, o que no se sirven "tapitas" para aderezarlos.
El jueves por la noche, -no muy tarde-, pudimos disfrutar en nuestro pueblo de un espectáculo a la altura de una ciudad de primera línea. La banda del granadino Luis Poyatos y la voz del francés Pecos Peck hicieron un recorrido a través de la música de The Beatles, desde una visión muy particular, que se paseó por el jazz, el blues, el soul y los ritmos latinos, haciéndonos levantar del asiento a todos los que estábamos allí, incluyendo al mismísimo Cervantes cuya imagen presidía desde arriba el escenario.
Con una concepción y arreglos totalmente nuevos y un sonido fusión impresionantes pudimos hacer un recorrido por canciones inolvidables como Lady Madonna, Come Together, I want you, etc., en un concierto para todas las edades, - no nos equivoquemos, no sólo de cornetas y tambores vive el hombre - , en el que la química entre intérpretes y público fue patente, llenando de magia musical el ambiente y transportándonos a cualquier teatro del mundo sin movernos de la calle San Roque.
Sólo había que observar las caras y los gestos del público al finalizar, - apenas 30 personas disfrutamos el concierto -, para saber y entender que allí había pasado algo especial.
Da igual si te gusta más el flamenco, el house, hip-hop, la copla o las marchas procesionales. A estos conciertos hay que ir, porque si te gusta la música, en estos encuentros está la esencia.
Las manos, los pies y el corazón se te mueven solos, se te olvidan los problemas del día y sientes la batería, el bajo, la trompeta, el saxo y los teclados como si los tuvieras dentro de tí.
Definitivamente, no vuelvas a faltar a un concierto de estos o te habrás convertido en un/a amante de la música de pasillo, de boquilla.
Sin lugar a dudas, conciertos como este deberían recetarlos en la Seguridad Social. ¿Fuiste tú de los que te lo perdiste?
